
El cofre lleno de palabras
Rebecca Gugger/ Simon Röthlisberger
Un día me encontré un cofre lleno de palabras y pensé que no servían para nada pero… me equivoqué porque ¡lo pasé genial jugando con ellas! Hasta que se acabaron…
En realidad no me pasó a mi, le pasó a un niño llamado Óscar, un aficionado a hacer agujeros en el suelo, un buen día destapa un cofre. ¿Qué habrá dentro? Pues palabras, muuuchas palabras. La verdad es que Óscar queda un poco decepcionado y tira las palabras a su alrededor. Pero, de repente, estas palabras empiezan a transformar el mundo que lo rodea. Un roble melenudo, un erizo fosforescente, un escarabajo adorable… Al cabo de poco tiempo, el cofre queda vacío de palabras, y Óscar busca la forma de volver a llenarlo con la ayuda de su vecina Luisa.
Las historias que me apasionan las hago tan mías que ahora siempre llevo conmigo un cofre que está repleto de las palabras que me van dando, para que no se nos acaben nunca. Me han regalado una “algarabía”, “zaguán”, “viceserva”, “infalibre” y tantas y tantas otras que me emociono solo de recordarlo. De verdad, es una historia maravillosa para apasionarse por el lenguaje, descubrir la magia de todo lo que nos rodea e insistir en queuna sola palabra puede herir, curar, alegrar, unir, alejar. Tienen poderes.
Si tu también quieres disfrutar no dejes de ver esta historia increíble publicada por la Editorial Juventud ¡allá va!

